La Feria Internacional de Turismo también permite viajar a través de las culturas, los sabores y las tradiciones de distintos lugares del mundo. En esta edición, República Dominicana —País Invitado de Honor— llegó a La Rural con una propuesta que reúne gastronomía, música y artesanía.
En el stand dominicano se compartieron platos típicos con el auténtico sabor del Caribe. Hubo guiso de carne, arroz blanco con camarones y el caldo tradicional del país: el sancocho. La propuesta gastronómica se presentó como una invitación concreta a conocer República Dominicana desde la mesa, con preparaciones pensadas especialmente para el público argentino.La cultura también se hizo presente en el escenario. Bailarinas con trajes típicos recorrieron el espacio al ritmo de merengue, y se destacó la participación de Jandy Ventura, uno de los grandes exponentes del género y parte del patrimonio musical de República Dominicana. El merengue no apareció como un complemento: fue parte central de la identidad que el destino busca mostrar.
Otro de los atractivos del stand es la exhibición artesanal. Allí se exhibe el larimar, la característica piedra azul de origen volcánico que solo se encuentra en la región sur del país y que se convirtió en uno de sus símbolos naturales. Las piezas permiten un contacto directo con un material único, ligado a la identidad dominicana.
Desde el espacio se subrayó un eje que va más allá de la promoción turística: que cada visitante tenga contacto con la gente del destino. Alegría, hospitalidad y amabilidad aparecen como parte de la experiencia que República Dominicana quiere transmitir en la feria.
Encuentros como este, en el marco de la FIT 2026, permiten conocer nuevas culturas y compartir experiencias con personas de distintos destinos. También refuerzan el valor del intercambio: viajar no empieza solo cuando se llega a un país, sino cuando se cruzan sus sabores, su música y sus tradiciones.






