El intendente Ricardo Leiva y el diputado Roque Soboczinski se reunieron en Três Passos con alcaldes del sur de Brasil. El objetivo: destrabar controles migratorios, reactivar el comercio y el turismo hacia las playas, y retomar el proyecto del viaducto internacional.
Autoridades de El Soberbio y diputados provinciales se reunieron este jueves con intendentes del sur de Brasil nucleados en la Associação dos Municípios da Região Celeiro (Amuceleiro), en el municipio de Três Passos, Río Grande do Sul. El encuentro apuntó a unificar reclamos para fortalecer la seguridad fronteriza, reactivar el flujo comercial y turístico, y consolidar el histórico proyecto del puente internacional entre El Soberbio y Tiradentes do Sul.
La comitiva misionera, encabezada por el intendente Ricardo Leiva y el diputado provincial Roque Soboczinski, planteó como prioridad la instalación de una sede de la Policía Federal brasileña en Tiradentes do Sul. Según explicaron, la ausencia de controles migratorios formales del lado brasileño frena el tránsito de miles de personas y limita el potencial económico de ambos márgenes del río Uruguay.
“Lo que estamos observando es que estamos perdiendo el flujo fronterizo. La idea es cómo podemos hacer en forma conjunta que la Policía Federal se instale en Tiradentes do Sul”, afirmó Leiva. El jefe comunal remarcó que esa medida “va a posibilitar el intercambio comercial y turístico” que la zona busca desde hace años.
El intendente destacó además la fuerte demanda de viajeros que consultan si el paso por El Soberbio está habilitado, especialmente quienes se dirigen a las playas de Santa Catarina y Río Grande do Sul. “Ustedes no se imaginan la cantidad de personas que averiguan si realmente el paso está habilitado”, señaló.
Leiva subrayó que el movimiento no solo beneficiará a los turistas de paso: “Va a derramar también en El Soberbio”, con impacto en alojamiento y gastronomía local. Los municipios brasileños, a su vez, recibirían visitantes que se alojarían y consumirían en restaurantes de la región.
La ruta más corta hacia las playas
El diputado Roque Soboczinski, exintendente de El Soberbio, coincidió en el diagnóstico y describió las complicaciones actuales. Hoy, para cruzar de manera legal, los misioneros deben desviarse hasta Alba Posse o subir hasta Bernardo de Irigoyen o San Pedro. “En el caso de aquí, la entrada en Brasil nunca da para hacer una travesía segura”, explicó.
El legislador vinculó la urgencia con la coyuntura económica: el tipo de cambio favorece las compras de brasileños en Misiones, pero la falta de Policía Federal mantiene una frontera con problemas. “El comercio está pasando una situación que necesita recuperarse en Argentina”, afirmó.
Soboczinski sostuvo que habilitar Tiradentes do Sul convertiría a El Soberbio en el paso preferido hacia las costas brasileñas, al acortar casi 100 kilómetros respecto de otros pasos fronterizos. “La playa va a quedar más cerca. Vamos a tener millares y millares de turistas que van a pasar”, proyectó.
El diputado estimó que, de los dos millones de argentinos que cruzan anualmente a Brasil, unos 200.000 podrían elegir esta vía por ser más corta y por el potencial turístico de la zona del Alto Uruguay. Eso generaría un circuito de pernocte y consumo en ambos lados del río.
Agenda conjunta por el puente
Finalmente, Soboczinski propuso una agenda política binacional. Planteó una reunión a fines de octubre en Posadas con el gobernador de Misiones para poner sobre la mesa el trabajo realizado y sumar presión de los municipios brasileños. Luego, avanzar en Buenos Aires con diputados y senadores para destrabar los fondos del puente internacional, un proyecto con financiamiento preaprobado que sufrió demoras por vaivenes de la política nacional.
“Una vez que nos reunimos con el gobernador, poner en la mesa todo el trabajo y una presión de los amigos de aquí, seguramente después podemos armar una agenda en Buenos Aires”, concluyó.
Las autoridades coincidieron en que la instalación de la Policía Federal no solo habilitaría trámites migratorios formales, sino que fortalecería los argumentos para concretar el viaducto físico y no perder el flujo que ambas regiones necesitan.





