Desde su último ajuste en marzo de 2024 hasta diciembre de 2027, la inflación será del 219,2% si se cumplen las pautas macroeconómicas del proyecto de ley.
El bono de refuerzo destinado a complementar las jubilaciones mínimas ya lleva 31 meses congelado en $70.000 y no se prevé que ese monto sea modificado, tanto en lo que resta de 2026 como en los doce meses de 2027.
El proyecto de ley de Presupuesto para el año próximo no hace mención a eventuales aumentos en esa suma en el Mensaje que acompaña al articulado, pero en las planillas anexas se determina un monto para el programa 17 de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) que permite anticipar la continuidad de los $70.000 hasta diciembre del año próximo.
Si bien no se hace una referencia específica a lo que percibirán los beneficiarios del bono, del monto total que se destina a esa partida se desprende que, a menos que haya una resdistribución de los créditos presupuestarios, los $70.000 completarán 46 meses sin ningún tipo de ajuste.
Inflación y congelamiento
Ese congelamiento abarcará un período en el que, si se cumplen con los supuestos macroeconómicos detallados en el proyecto, habrá una inflación acumulada del 219,2%, distribuida en un 59,4% entre marzo y diciembre de 2024, 31,5% en 2025 y las proyecciones de 29% en 2026 y 18% en 2027.
En caso de que esas previsiones se concreten en la realidad, el bono tendría que ser en diciembre del año que viene de $223.440 para mantener el poder de compra de marzo de 2024.
Por el momento, el Gobierno no dio señales de estar analizando un ajuste en el monto del bono y si se mantiene inalterado, en diciembre de 2027 habrá completado un deterioro real del 68,7%.
Mes a mes
Esa pérdida de poder adquisitivo se dio en todos los meses, pero tuvo su mayor intensidad en 2024, por tratarse del año de más inflación de los cuatro considerados.
De esa forma, en los diez meses de vigencia del bono en ese año, la pérdida de capacidad de compra fue del 37,3%, creció al 52,3% en diciembre de 2025, llegará al 63% a fines del presente año y culminará 2027 con una merma del 68,7% a valores constantes.
Desde septiembre en adelante
Todos los meses, el ingreso efectivo de los jubilados que perciben en haber mínimo (la suma de la jubilación y el bono) sufre un deterioro respecto del resto de la escala previsional, ya que los $70.000 no forman parte del monto que se ajusta por inflación por movilidad.
Por ejemplo, en septiembre, mientras todas las jubilaciones tuvieron un incremento del 2,11% por la inflación de julio, los jubilados que perciben el bono percibieron un aumento del 1,81%.
Aunque aún faltan las normas que oficialicen los valores de octubre (resolución de Anses para las jubilaciones y decreto para el bono), se prevé que el aumento general será de 1,66%, pero el de la jubilación mínima más el bono llegará al 1,43%.
Una proyección en base a la inflación que se aplicará para los aumentos jubilatorios hasta diciembre de 2027 (como hay un rezago de dos meses, será hasta el IPC de octubre de ese año), indicaría que los jubilados de la mínima perderán tres puntos porcentuales en relación con los que percibirán haberes mayores: 18,8% frente a 21,8%.
Información con BAE Negocios






