Un relevamiento de la Fundación Mediterránea calculó que el saldo negativo del sector caerá respecto de los USD 7.200 millones registrados en 2025.
De acuerdo con las estimaciones elaboradas por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), la baja en la salida de argentinos al exterior combinada con la recuperación en el ingreso de visitantes extranjeros permitirá aminorar el drenaje de dólares de las reservas del Banco Central, aunque el sector representará un saldo negativo estructural para las cuentas externas.
Para el ejercicio en curso, el centro de estudios de la Fundación Mediterránea calculó que el turismo emisivo demandará entre USD 11.000 y USD 12.000 millones, cifra que se mantiene en niveles altos desde la perspectiva histórica.
En contraposición, el turismo receptivo aportará divisas por un monto de entre USD 5.300 y USD 5.800 millones, impulsado por el aumento del flujo de no residentes y un mayor gasto promedio por estadía.
Menos salidas al exterior y dinamismo en la vía aérea
Los registros acumulados hasta julio confirmaron la tendencia de recomposición del saldo sectorial. Durante los primeros siete meses de 2026, la salida de viajeros argentinos al exterior disminuyó un 14% interanual, mientras que la llegada de turistas extranjeros se incrementó un 8%.
En términos absolutos, el país recibió 3,4 millones de no residentes, frente a 7,1 millones de residentes que viajaron al exterior. Esa brecha redujo la diferencia de flujos de 5,1 millones de personas en 2025 a 3,7 millones en el período analizado.
La dinámica del turismo emisivo exhibe comportamientos dispares según el medio de transporte utilizado por los viajeros. El tráfico aéreo mostró una clara expansión, impulsado por un crecimiento del 19% en el turismo receptivo por esa vía durante los primeros siete meses del año, mientras que la salida de argentinos en avión aumentó un 9%.
En contraste, las salidas por fronteras terrestres y vías marítimas registraron una fuerte caída, asociada al encarecimiento de las opciones de menor costo para la clase media y a la menor brecha de precios en países limítrofes.
Esta recomposición redujo la brecha general de viajes: por cada turista internacional que ingresó a la Argentina, 2,1 argentinos viajaron al exterior, una proporción menor al récord de 2,6 anotado en 2025 y similar a los parámetros de 2018.
Advertencia por la apreciación cambiaria y la competitividad
El informe del IERAL remarcó que, si bien la desregulación económica y la desaceleración inflacionaria favorecieron la operatoria del sector, la política cambiaria actual condiciona la competitividad del país. La apreciación de la moneda resultante del programa de estabilización limita el atractivo económico para los visitantes extranjeros y estimula las erogaciones de los residentes en el exterior.
Desde la entidad advirtieron que para consolidar la generación neta de divisas resulta indispensable encarar reformas estructurales que trasciendan la coyuntura cambiaria.
En ese marco, reclamaron avances concretos en infraestructura y conectividad aérea, optimización en el funcionamiento de los pasos fronterizos, herramientas de crédito para la inversión privada y una reducción de la carga tributaria sobre la cadena turística nacional.
Información con BAE Negocios





