Cuatro chacras de Pozo Azul se convirtieron en las primeras del departamento San Pedro en obtener la Certificación Participativa. El reconocimiento valida prácticas agroecológicas y sostenibles mediante una evaluación colectiva. Participan productores, técnicos, consumidores y organizaciones vinculadas al desarrollo rural.
El logro representa un nuevo avance para las familias productoras que trabajan dentro del Corredor Verde de Misiones. Además, refleja un proceso territorial que comenzó en 2007 con el Proyecto Zorro Pitoco (PZP), a través de su Programa de Interacción del Corredor (PIC).
Desde sus primeros pasos, la iniciativa contó con el acompañamiento del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones. En 2018, el organismo fortaleció su participación con la creación del Programa de Interacción del Corredor.
Actualmente, el trabajo continúa en territorio con la participación de guardaparques provinciales del Sistema de Áreas Naturales Protegidas. Desde el Parque Provincial Piñalito Sur, Tomás Franzese y Mariana Palma acompañan a las familias productoras. También desarrollan tareas de capacitación, asistencia técnica y articulación con distintas instituciones.
A su vez, desde 2022 la iniciativa cuenta con el apoyo financiero de la Fundación Kolmården.
Durante estos años, el equipo del PIC desarrolló distintas capacitaciones a partir de las necesidades planteadas por los productores. Entre ellas se encuentran el manejo de cuencas y la protección de vertientes, la sanidad animal y la elaboración de bioinsumos.
También se abordaron prácticas para el manejo sustentable de yerba mate, meliponicultura y producción de frutales. Además, se trabajó en la construcción de biodigestores, el aprovechamiento integral de la banana y la elaboración artesanal de yerba mate.
Producción y conservación
Pozo Azul ocupa un lugar estratégico dentro del Corredor Verde de Misiones. Por eso, el impulso de sistemas productivos compatibles con la conservación resulta fundamental para proteger los bosques nativos.
Al mismo tiempo, estas prácticas buscan mejorar las condiciones de vida de las comunidades rurales. En ese marco, el acompañamiento sostenido en las chacras permitió fortalecer los vínculos entre productores, técnicos e instituciones.
La construcción de relaciones de confianza también abrió nuevas instancias de articulación. Así, el proceso incorporó a organismos como el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y otras instituciones vinculadas al desarrollo rural.
Un reconocimiento para la región
Las cuatro certificaciones representan las primeras experiencias de este tipo en el departamento San Pedro. Además, marcan un paso importante para el desarrollo productivo y ambiental de la región.
El reconocimiento pone en valor el trabajo conjunto entre las familias productoras, el Proyecto Zorro Pitoco, el Programa de Interacción del Corredor y el Ministerio de Ecología. También destaca el aporte de las instituciones que acompañaron el proceso.
De esta manera, Pozo Azul suma una nueva experiencia que vincula producción y conservación. A la vez, reafirma el compromiso de Misiones con un modelo de desarrollo basado en prácticas sostenibles y participación comunitaria.







