Cuando los uniformados intentaron identificarlo, aprovechando la escasa iluminación del sector, el sospechoso reaccionó de manera evasiva y escapó corriendo hacia una zona de malezas, lo que dio inicio a una persecución a pie por el monte. Durante la fuga, abandonó una bolsa de polietileno.
Ante la situación, los efectivos aseguraron el perímetro e inspeccionaron el elemento descartado. En su interior hallaron otra bolsa que contenía un paquete rectangular compacto, tipo “ladrillo”, envuelto con cinta adhesiva, con una sustancia blanca visible en uno de sus extremos.
De inmediato intervino personal especializado de la División Drogas Peligrosas, que realizó las pruebas de orientación química, confirmando que se trataba de clorhidrato de cocaína, con un peso total de 1,068 kilogramos y un aforo estimado cercano a los $25 millones.
Por disposición del Juzgado Federal interviniente, la sustancia fue secuestrada y se iniciaron actuaciones por infracción a la Ley de Estupefacientes. En paralelo, continúan los rastrillajes y tareas investigativas en la zona para identificar y detener al implicado.







