Av. Calandrias y Golondrinas - B° IPRODHA

Puerto Iguazú, Misiones, Argentina

Online

En tu PC o tu celu

Los jóvenes y un nuevo tiempo político

Facebook
Twitter
WhatsApp
(*) Por Nicolás Marchiori

Los cambios y las transformaciones son procesos dinámicos que están presentes en los sistemas políticos permanentemente. Conviven con una tendencia opuesta hacia la estabilidad, la inmutabilidad, que podemos identificar en los mismos sistemas.

Podemos afirmar que los sistemas políticos tienen un carácter interactivo, esto quiere decir que si identidad dependerá de la interacción continua de múltiples elementos. Estos pueden ser internos o externos al sistema, en el último caso hablamos del entorno.

Esta carácteristica de los sistemas crea un escenario en donde la capacidad de comunicarse e interactuar, con lo que ocurre en su entorno, se convierte en fundamental para que pueda alcanzar un buen desempeño.

El éxito y la consolidación de los sistemas democráticos se debe a la facilidad con la que pueden interactuar con lo que ocurre en su exterior.

Según la “teoría de los conjuntos”, atribuida a Arthur Bentley y David Truman: “los individuos con intereses comunes actuarían de manera voluntaria para intentar promover dichos intereses”.

Esta teoría supone la idea de que los grupos tienden a actuar para apoyar sus intereses de grupo, siendo esta una derivación de su comportamiento racional. Esto se traduce en que si los miembros de algún grupo tienen un interés o un objeto común, y si todos estuvieran mejor si se lograra ese objetivo, los individuos de ese grupo actuarían coordinadamente para alcanzar dicha meta.

La realidad demuestra en estos casos que la teoría no está disociada de la praxis: las soluciones son necesariamente colectivas. Esta filosofía no es nueva, al menos para quienes ya vienen practicando el open source y para quienes entendieron que no hay desarrollo posible de una sociedad con éxitos estrictamente individuales.

En el libro El apoyo mutuo: un factor en la evolución, el ruso Piotr Kropotkin enfatiza en la importancia de la cooperación, la reciprocidad y el trabajo en equipo para el desarrollo evolutivo de una especie. Como ejemplo, pone el comportamiento grupal en especies no humanas, como las abejas y las hormigas; éstas últimas no poseen, de manera individual, los conocimientos para la edificación de un hormiguero, sin embargo, en conjunto hacen uso de la inteligencia colectiva para llevar a cabo su proyecto.

Entre las características que se han descrito de esta clase de inteligencia, está la auto-organización, un estilo participativo, la adaptación constante a los cambios en el entorno, el trabajo en equipo y el comportamiento social interactivo.

A través de la inteligencia colectiva es posible aprender a formular nuevas soluciones a los problemas estructurales que la sociedad individualista nos ha puesto enfrente. En este contexto, colaborar es una magnífica oportunidad para evolucionar como sociedad, además de plantear la posible evolución colectiva de manera ascendente entre los ciudadanos.

Intepretar los nuevos tiempos y convocar al encuentro con la política.

La perspectiva histórica de este capítulo político nos invita a tomar nota nota de las transformaciones y los puntos de inflexión de las relaciones entre los jóvenes y la política al compás de dinámicas sociales más amplias.

Los jóvenes que hoy se acercan a la política pueden interpretarse dentro de una genealogía más larga. Son hijos del kirchnerismo: aprendieron a participar al calor de programas y políticas públicas que ampliaron derechos políticos y los llevan a reivindicar para sí el voto jóven, el derecho a elegir o ser elegidos. Pero también al calor de esos derechos, incorporados por medio de dispositivos escolares, identificaron la escasa escucha del anterior gobierno nacional de la que fueron objeto en tiempos de pandemia y aceptaron la invitación al gran encuentro de los misioneros.

También, en parte, son hijos del macrismo y de las ideas libertarias impulsadas por Milei. Hicieron suyos los principios meritocráticos y orientaron sus ideas hacia la derecha, primero de forma moderada y luego con una impronta más radicalizada.

En la habitual reunión de los jueves, Carlos Rovira manifestó que hoy vivimos otros tiempos, con un contexto internacional y también local muy distinto. Estos tiempos imponen mayores desafíos. “En la política, con una visión amplia, vanguardista, holística, de concebir el todo, que es atender a los nuevos desafíos, atender a las nuevas necesidades, atender lo que antes no se atendía y, en este proceso, la política como ciencia social necesita una actualización, pero de manera masiva. Necesita de nuevo un big push, un gran impulso”, reflexionó el líder de Encuentro Misionero.

En esa misma línea, consideró que fundamental la necesidad mejorar la oferta política a través de un canal que sea más comprensivo, omnicomprensivo de las voluntades. Para ello, es menester cumplir con la responsabilidad de ir superando metas, de ir cumpliendo lo más difícil de todos los partidos políticos de Misiones y de la Argentina hoy, que es dar condiciones al ciudadano común para una evolución ascendente.

En ese contexto, Rovira remarcó la importancia de avanzar hacia un proyecto colectivo superador que busque soluciones sumando a personas comprometidas, fundamentalmente jóvenes que siempre son los más rezagados.

Tiempo atrás, el líder de Encuentro Misionero había enfatizado en que el principal escollo que tiene la política en todo el mundo, de todos los partidos políticos, es la participación de la juventud, una cuestión muy difícil de resolver y que representa un activo muy importante en la configuración de las sociedades.

Cierto es que los jóvenes representan casi el 50% de la población de Misiones, y dada la importancia que revisten dentro de las estructuras de las sociedades actuales, se observa una apertura por demás interesante dentro de Encuentro Misionero, no con un criterio electoral como suele darse en otros espacios, sino con el convencimiento de que la inteligencia y la creatividad que puede aportar los jóvenes de hoy son el principal activo para impulsar la nueva economía basada en la incorporación de las nuevas tecnologías como así también nuevas ideas alejadas de los sesgos ideológicos que limitan la posibilidad de integrar a todos bajo un mismo paraguas que los contenga y les permita desarrollar todo su potencial.

Con gran claridad y capacidad para la lectura de los escenarios de un mundo que se reconfigura constantemente y plantea nuevos desafíos, Rovira convoca a los jóvenes al “gran Encuentro Misionero”.

(*) Abogado. Diplomado en Manejo de Crisis y en Análisis de Procesos Electorales. Especializado en Comunicación de Gobierno y Electoral. Becario de la Fundación Konrad Adenauer (Alemania) y del Centro de Análisis y Entrenamiento Político (Colombia).