El dispositivo fue localizado rápidamente tras tareas investigativas realizadas por efectivos del Comando Radioeléctrico de Oberá, quienes junto a Cibercrimen lograron rastrear su ubicación.
El teléfono ya fue restituido a su propietario, un jubilado que expresó: “el teléfono no valía mucho, pero allí tenía los números de mi familia, de mis allegados y lo necesitaba para estar en contacto con ellos”.
El hecho fue denunciado por José, de 72 años, quien relató que fue víctima de un arrebato cuando regresaba a su domicilio, en la intersección de la avenida Juan Domingo Perón y calle Ricardo Machado.
A partir de la geolocalización del equipo y las averiguaciones practicadas, los efectivos lograron determinar que el celular había sido empeñado por 50 mil pesos por el delincuente, lo que permitió su rápida localización y secuestro, ya que el supuesto comprador de buena fe lo entregó a los agentes.
Finalmente, tras el reconocimiento correspondiente, el teléfono fue entregado nuevamente a su dueño, en tanto que la investigación continúa para dar con el responsable del hecho, quien ya se encuentra identificado y sería detenido en las próximas horas.





