En la jornada de ayer se registró un nuevo incremento cercano al 5%. Esta suba está vinculada al conflicto en Medio Oriente, que empujó hacia arriba el valor del crudo.
La suba de los combustibles volvió a golpear el bolsillo en Misiones y en todo el país. En marzo ya se acumularon varios ajustes y el impacto empieza a sentirse no solo en los surtidores, sino también en el consumo y en la economía diaria. En la jornada de ayer se registró un nuevo incremento cercano al 5%, que se suma a otros aumentos aplicados durante el mismo mes.
El encarecimiento de la nafta y el gasoil genera preocupación porque, como suele ocurrir, termina arrastrando al resto de los precios y vuelve cada vez más difícil sostener los gastos cotidianos. El empresario del sector Nicolás Brea precisó que, en lo que va de marzo, “el incremento de los combustibles en el mes de marzo ha sido del 9% en las naftas grado 2 y del 8% en el diésel grado 2”.
Según explicó, esta suba está vinculada al conflicto en Medio Oriente, que empujó hacia arriba el valor internacional del crudo. En ese sentido, señaló que el barril Brent, referencia para Argentina y otros países de América, fluctúa actualmente entre 105 y 115 dólares. Brea detalló además que el comportamiento local de los precios está atado a la estrategia comercial de YPF.
Además, sostuvo que “el mercado lo marca YPF con su política de microprecios” y añadió que las petroleras privadas acompañan esas variaciones para no quedar desfasadas ni generar un traslado brusco de la demanda. También remarcó que los aumentos no son exclusivos de la Argentina, ya que en Brasil y Paraguay también hubo subas recientes en los combustibles.
El conflicto de Medio Oriente y su impacto
En ese marco, explicó que la tensión en Medio Oriente no responde a un problema de producción, sino de logística. Según indicó, el conflicto en torno al Estrecho de Ormuz complica el transporte de grandes volúmenes de crudo pesado, y esa dificultad empuja los precios internacionales. Afirmó que esta situación podría sostenerse mientras continúe la inestabilidad en esa zona estratégica para el comercio energético.
El impacto en los usuarios ya es concreto. Brea advirtió que “hoy un tanque, si vos tomás una relación de 60 litros que carga un auto de grado 2 de nafta súper, está rondando los 120 mil pesos”. A la vez, alertó que si el conflicto se agrava y el precio del petróleo sigue en alza, ese aumento “se va a trasladar directamente” al valor local de los combustibles.

Sobre el comportamiento de los consumidores, el empresario señaló que hay quienes intentan anticiparse a nuevas subas y llenan el tanque antes de que vuelva a remarcarse el precio, mientras otros cargan de acuerdo con sus posibilidades económicas. Explicó que, en general, muchos automovilistas en Posadas cargan cada dos semanas, en función del uso habitual del vehículo.
En paralelo, Brea sostuvo que la venta de combustibles en Misiones “ha caído sensiblemente”. Atribuyó esa baja tanto al aumento sostenido de los precios como a la condición de provincia fronteriza. Según remarcó, la apreciación del dólar y la dinámica de una economía de fronteras simétricas perjudican con fuerza a Misiones, en un contexto donde cada incremento en los surtidores repercute de manera directa a la economía provincial.





