El Ministerio de Trabajo de la provincia de Misiones dictó la conciliación obligatoria en el conflicto salarial entre el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Posadas (SOEMP) y el Ejecutivo municipal, lo que implica la suspensión inmediata del paro que había sido iniciado por los trabajadores.
Con esta resolución, la medida de fuerza queda levantada y los servicios municipales comienzan a normalizarse, mientras las partes deberán retomar las negociaciones salariales bajo la órbita de la cartera laboral provincial.
La intervención del organismo provincial busca destrabar el conflicto y generar una instancia formal de diálogo para alcanzar un acuerdo que permita resolver las diferencias en torno a la recomposición salarial reclamada por los trabajadores.
El conflicto salarial entre el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Posadas (SOEMP) y el Ejecutivo local volvió a escalar luego de que los trabajadores decidieran iniciar una medida de fuerza tras rechazar la última propuesta de aumento presentada en la mesa paritaria.
El secretario adjunto del SOEMP, Miguel Rivero, explicó, en diálogo con Radio Up, que el desacuerdo se originó por la insuficiencia del incremento ofrecido, el cual, según afirmó, no logra compensar el impacto del aumento del costo de vida sobre los salarios municipales.
“Tenemos diferencias con el municipio por el tema paritario. Venimos de varias negociaciones donde los aumentos fueron bajando y ahora eso se está sintiendo en el bolsillo de los compañeros”, sostuvo el dirigente sindical.
Rivero señaló que la propuesta oficial contempla sumas de alrededor de 30 mil pesos en distintos tramos, una cifra que, según el gremio, resulta insuficiente para recomponer el salario de los trabajadores.
“El aumento es muy poco para los compañeros. Las bases entienden que tendría que haber sido al menos una recomposición cercana a 150 mil pesos en varios pagos, algo que impacte realmente en el sueldo”, explicó.
Salarios presionados por la inflación
El dirigente gremial indicó que, si bien en años anteriores el sindicato logró mejoras salariales importantes, en las últimas paritarias el poder adquisitivo volvió a deteriorarse.
Según detalló, el salario de ingreso para algunas categorías municipales ronda actualmente entre 900 mil y 960 mil pesos, mientras que los cargos más altos del escalafón se ubican por encima del millón de pesos, dependiendo de los adicionales que perciba cada trabajador.
Sin embargo, remarcó que el incremento constante de los servicios y del costo de vida terminó neutralizando esas mejoras.
“Hoy sube todo: los servicios, los alimentos, el combustible. Y eso impacta directamente en el sueldo de los compañeros”, expresó.
Rivero también explicó que desde el municipio argumentan limitaciones presupuestarias para otorgar un aumento mayor, ya que el pago de salarios depende principalmente de la recaudación propia del municipio.
“Ellos dicen que no hay fondos, que la recaudación es baja y que no tienen asistencia nacional. Nosotros entendemos la situación, pero la gente también necesita porque la plata no alcanza”, afirmó.
Las bases impulsaron el paro
Desde el sindicato aseguraron que la decisión de avanzar con una medida de fuerza surgió directamente de las bases, luego de varias reuniones con delegados y trabajadores de distintos sectores.
“Nosotros trabajamos con las bases y con los delegados. El cien por ciento de ellos decidió no aceptar la propuesta y avanzar con una movilización y paro”, explicó Rivero.
La medida busca presionar al Ejecutivo para que reabra la negociación salarial y mejore la oferta presentada.
El reclamo desde los trabajadores
En paralelo, desde la base operativa de servicios municipales en Posadas, delegados gremiales confirmaron el inicio de la medida de fuerza y explicaron los motivos del reclamo.
En diálogo con Radio Up, Julieta Lugo, delegada gremial del personal administrativo, indicó que la protesta comenzó a la medianoche, luego de que fracasaran las negociaciones salariales.
“La medida inició a las 12 de la noche. Ya veníamos con reuniones previas, pero la oferta del Ejecutivo no cumple con las expectativas de lo que el empleado municipal necesita”, explicó.
Lugo remarcó que los trabajadores son conscientes del complejo contexto económico que atraviesa el país, aunque consideran que el ajuste no puede recaer siempre sobre los salarios.
“El empleado municipal entiende que el país está atravesando un momento difícil, pero tampoco podemos aceptar que siempre el ajuste venga por el lado de los trabajadores”, afirmó.
Según indicó, los empleados municipales consideran que sus ingresos quedaron muy por debajo del costo de vida actual, con una diferencia que estiman cercana a 300 mil pesos respecto de lo que consideran necesario para cubrir la canasta básica.
Reclamo acumulado
Desde el sector también señalaron que el malestar se fue acumulando durante el último año, período en el que —según indicaron— los aumentos salariales fueron menores a la inflación.
“Hace aproximadamente un año que venimos con aumentos muy bajos. El empleado municipal ha venido acompañando la situación económica, pero llegó un momento en que ya no se puede sostener más”, sostuvo Lugo.
Mientras continúan las negociaciones, el conflicto permanece abierto y el sindicato espera que el municipio revise su propuesta salarial para evitar que la protesta se profundice en los próximos días.
Radio Up Podadas





