El Senado de la Nación debatirá este viernes, desde las 11, dos de los proyectos más sensibles de la agenda del Gobierno: la reforma laboral y la nueva Ley Penal Juvenil.
La Libertad Avanza, con apoyo de gobernadores aliados y bloques dialoguistas, apunta a lograr su última victoria parlamentaria del período de sesiones extraordinarias, a horas del discurso que el presidente Javier Milei brindará el domingo ante la Asamblea Legislativa.
El Senado de la Nación Argentina definirá este jueves la reforma laboral en una sesión clave convocada en el marco de las extraordinarias impulsadas por el presidente Javier Milei. El encuentro en el recinto comenzará a las 11 y también incluirá el tratamiento del Régimen Penal Juvenil, con la baja de la edad de imputabilidad como uno de los puntos centrales.
En el caso de la iniciativa sobre trabajo, el proyecto volvió en segunda revisión y será el último en tratarse durante la jornada. Los senadores deberán definir si aceptan la modificación introducida por la Cámara de Diputados referida a las licencias médicas o si insisten con el texto que la Cámara alta aprobó el pasado 12 de febrero.
Por otra parte, el Régimen Penal Juvenil propone la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años y establece una pena máxima de hasta 15 años de prisión para delitos graves como homicidios, robos violentos, abusos sexuales o secuestros.
La iniciativa también contempla un abanico de penas alternativas para infracciones con condenas menores a los 10 años de cárcel. Entre ellas se incluyen la amonestación, la prohibición de acercamiento a la víctima, la realización de servicios comunitarios, el monitoreo electrónico, la reparación integral del daño, la prohibición de concurrir a determinados lugares y la inhabilitación para conducir vehículos.
El proyecto pone énfasis, además, en la creación de institutos especiales para garantizar que los menores condenados accedan a educación, atención médica y tratamiento en casos de adicciones. El personal de estos centros deberá estar especializado en infancia y adolescencia, y se prohíbe expresamente la convivencia con detenidos mayores de edad.
Asimismo, se habilita la suspensión del proceso a prueba y la mediación penal juvenil para infracciones leves, con la intervención obligatoria de todas las partes y el consentimiento expreso de la víctima.
Uno de los ejes centrales del nuevo régimen es el reconocimiento formal de las víctimas dentro del proceso penal juvenil. La ley garantiza su derecho a ser informadas y escuchadas, a contar con patrocinio jurídico y asistencia psicológica, y a participar en instancias relevantes del proceso, incluidos mecanismos restaurativos cuando corresponda.
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