La autopsia confirmó que Julio César Argüello recibió un disparo calibre 32. El revólver fue encontrado en la casa donde vive su hermana, quien quedó detenida. La entrega del cuerpo pasó a manos de uno de los hijos.
La investigación por la muerte de Julio César Argüello, el agente del Servicio Penitenciario Provincial que falleció tras permanecer internado desde el 6 de este mes en el Hospital Ramón Madariaga, dio un giro en las últimas horas: la autopsia confirmó la presencia de un proyectil calibre 32 en el cráneo y el arma fue hallada en la vivienda donde reside su hermana, quien quedó detenida.
El resultado forense se conoció cerca de las 10.30 de este jueves. “Se encontró un plomo, una bala, calibre 32”, informó el abogado de la familia, Cristian Careaga, quien representa a los hijos del hombre de 45 años. La causa, inicialmente caratulada como muerte dudosa, quedó ahora bajo una nueva evaluación a partir del hallazgo del arma.
Argüello había sido encontrado con un disparo en la cabeza en su vivienda de la calle Puerto Rico, casi avenida Alicia Moreau de Justo, en Posadas. Fue trasladado de urgencia al Hospital Madariaga, donde permaneció en terapia intensiva hasta su fallecimiento, registrado a la 1.46 de este jueves. El parte médico consignó como causa de muerte fallo multiorgánico e hipertensión endocraneana refractaria.
En el domicilio no se había secuestrado ningún arma, uno de los puntos centrales de la pesquisa. Sin embargo, tras nuevas medidas ordenadas por el magistrado subrogante del Juzgado de Instrucción 2, Fernando Luis Verón, personal de la Dirección de Homicidios localizó el revólver en la casa de los padres de Argüello, donde vive su hermana.
“Se encontró el arma… la causa dio un giro de 180 grados”, sostuvo Careaga. Según precisó, la mujer fue trasladada para un procedimiento y, con posterioridad, quedó detenida. La actual pareja de Argüello no fue privada de la libertad.
El letrado también hizo foco en la controversia generada por la entrega del cuerpo. En un primer momento, la orden judicial disponía que fuera entregado a la hermana. “Estábamos indignados de que el cuerpo se lo entregue a la hermana y no a los hijos”, expresó. Indicó que la mujer tenía intención de cremar los restos, decisión a la que la familia se opuso. “No se puede cremar, porque la investigación arranca otro párrafo ahora, y si el cuerpo lo creman y en el caso de que necesitemos otro punto de pericia, ¿cómo lo vamos a hacer?”, planteó.
Tras el hallazgo del arma, el juez modificó la disposición y el acta de entrega fue extendida a favor de uno de los hijos. “Fue un punto muy favorable hoy”, señaló Careaga, quien remarcó que la prioridad de sus representados es que el hecho se esclarezca. “Lo único que pedimos es que se aclare y para eso estamos, paso a paso. Lo que se dio es un avance gigantesco”, afirmó.
La investigación continúa con intervención de la Dirección de Homicidios y la Comisaría 18ª de Posadas. Se aguardan nuevas pericias para determinar la mecánica del disparo, la trayectoria del proyectil y las circunstancias en que se produjo la lesión. Por el momento, la familia sostiene que no descarta ninguna hipótesis.
MOL





