Con la reforma laboral en agenda, el oficialismo busca limitar las paritarias al 2% para evitar que los salarios superen la creciente suba de precios.
El Gobierno nacional volvió a fijar límites a las paritarias, tras un 2025 que cerró con la inflación en alza. En el marco de las negociaciones por la reforma laboral, el Ejecutivo busca que los aumentos salariales no superen el 2% mensual durante el primer trimestre, con el objetivo de contener los precios y evitar presiones inflacionarias.
El cierre de 2025 con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) en ascenso volvió a encender las alarmas sobre la pérdida del poder adquisitivo y el impacto en las negociaciones de los salarios. En diciembre, ese registro sufrió un aumento del 2,8%, un dato que tensionó aún más el escenario económico de cara a los primeros meses de 2026.
En este contexto, el Ejecutivo dispuso mantener un esquema de topes para las paritarias que se extenderá, al menos, hasta marzo. Según explicaron fuentes oficiales, la pauta es que los acuerdos por convenio no superen el 2% mensual, con variaciones previstas de acuerdo a cada actividad.
De acuerdo a la previsión del Gobierno, las negociaciones salariales que se homologuen en enero rondarán el 2%, mientras que en febrero el límite bajará al 1,9% y en marzo al 1,8%. La estrategia apunta a que los aumentos no superen la inflación, en línea con el objetivo del Ministerio de Economía de la Nación de desacelerar la suba de precios.
La intervención del Gobierno en las paritarias
Desde el inicio de la gestión libertaria, la Secretaría de Trabajo de la Nación sostuvo la decisión de no convalidar acuerdos que estén por encima del índice inflacionario. En el oficialismo consideran que si los salarios superan ese “techo”, se genera un efecto de recalentamiento en la economía que impacta directamente en los precios. Durante gran parte de 2025, esa pauta buscó que las subas no excedieran el 1,5% mensual.
Sin embargo, con la inflación moviéndose por encima de ese umbral, los salarios comenzaron a mostrar una pérdida sostenida en términos reales. Según un informe de la Consultora C-P, hacia noviembre el salario promedio de los principales convenios acumuló una caída real del 4,5% respecto de principios de 2025.
El deterioro del poder adquisitivo también se reflejó en el sector privado. Datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) indican que hasta octubre se acumularon tres meses consecutivos de caída en los salarios registrados. “El proceso de empeoramiento de los salarios negociados en los convenios fue generalizado”, señaló la consultora, al remarcar que en los últimos 5 meses solo el 20% de los sectores logró aumentos reales respecto del mes anterior. La pauta salarial exigente derivó en caídas mensuales continuas y elevó la tensión en las negociaciones, lo que impulsó reaperturas con mayor nominalidad en noviembre y diciembre.
Según el análisis, a comienzos de 2025 el Gobierno promovió acuerdos por debajo del 2% hasta que la inflación se aceleró en marzo y abril. Luego, con la desaceleración de precios de mayo y junio, volvió la pauta de entre 1% y 1,5%. Hacia el final del año, el proceso volvió a recalentarse y se cerraron aumentos proporcionales o sumas fijas.
C-P advirtió que actualmente menos del 50% de los convenios supera el 2% mensual y que, con una inflación ubicada entre 2,5% y 2,8%, la mayoría de los acuerdos no logra compensar la pérdida acumulada. En ese escenario, la consultora anticipó que la tendencia al estancamiento o caída de los salarios podría continuar si el Gobierno no logra bajar la inflación por debajo del 2% mensual.






