El satélite argentino Atenea será parte de la misión Artemis II que orbitará la Luna en 2026 (Conae)
La próxima misión espacial tripulada a la Luna será histórica. Y para la Argentina tendrá un plus, ya que dentro del cohete de la misión Artemis II de la NASA, además de los cuatro astronautas que orbitarán nuestro satélite natural, viajará un satélite argentino fabricado por estudiantes de tres universidades públicas.
En un avance significativo para la ingeniería aeroespacial argentina, el microsatélite Atenea, desarrollado en colaboración entre varias universidades y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), se integrará a la desafiante misión Artemis II de la NASA, programada para ser lanzada en abril de 2026.

Este hito no solo marca la participación activa de Argentina en un proyecto internacional de enorme envergadura, sino que también resalta el protagonismo de las universidades argentinas públicas y la calidad de sus profesores y estudiantes en la exploración espacial mundial.
Argentina es uno de los 55 países que forma parte del Convenio Internacional Artemis que la NASA firmó con las agencias espaciales de esas naciones. Pero dentro del cohete SLS que despegará rumbo la Luna, solo habrá cuatro satélites construidos por igual cantidad de países. Lo más destacable es que cada uno de ellos, incluido nuestro país, ganó un concurso internacional para subirse a la misión con un aparato innovador.
Se trata del microsatélite Atenea, un CubeSat de clase 12U, que será uno de los CubeSats internacionales desplegados antes del acercamiento lunar, junto con otros satélites de Alemania, Corea del Sur y Arabia Saudita.

El aparato, cuyas dimensiones totales son de 30 cm x 20 cm x 20 cm, se encargará de validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales, como la medición de radiación en órbitas altas, la prueba de fotomultiplicadores y la validación de enlaces de comunicación de largo alcance, aspectos clave para el avance de la exploración espacial más allá de la órbita terrestre.
Este proyecto Atenea ha sido posible gracias a un acuerdo entre la NASA y CONAE, con la participación destacada de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de San Martin (UNSAM), que contribuyen con sus conocimientos y experiencia en el desarrollo de satélites y tecnologías espaciales.
Marcos Actis, director del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la UNLP y decano de la Facultad de Ingeniería, resaltó a Infobae el impacto histórico de la participación argentina en esta misión.


El microsatélite Atenea es solo una muestra del potencial de Argentina en el sector espacial, y su participación en Artemis II pone en evidencia el compromiso del país con la exploración y el desarrollo de nuevas tecnologías que podrían transformar el futuro de la ciencia y la industria espacial global.
Este hito no solo es motivo de orgullo nacional, sino que también posiciona a Argentina como un referente en la innovación y colaboración internacional en el ámbito espacial.
Atenea y la misión Artemis II son el resultado de años de trabajo, dedicación y colaboración entre científicos, ingenieros y estudiantes comprometidos con el avance de la ciencia y la tecnología en Argentina.
Infobae





