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Adolfo y su amor a la selva de Cataratas

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En un mensaje dirigido a la coordinación del Espacio Intercultural del Parque Nacional Iguazú, Adolfo Pérez Esquivel manifestó su agradecimiento a las autoridades y promotores del Instituto Superior Indígena Raúl Karai Correa por designar con su nombre el aula matriz donde comenzarán las clases de la carrera de Técnico Superior en Turismo con orientación en Turismo Comunitario Indígena.

En sus palabras, el Premio Nobel de la Paz 1980, expreso: “les agradezco la designación de un aula con mi nombre en el Instituto Karai Correa. De chico muchas actividades realizamos en el antiguo Hotel Cataratas, inolvidables. Vivíamos en Puerto Iguazú en la casa del tío Ángel. Son recuerdos para siempre. Un abrazo y mucha fuerza y esperanza. A. Pérez Esquivel.”

La alegría de Adolfo viene siendo acompañada por el entusiasmo del cuerpo docente y directivos de la nueva Institución que ya cuenta con cuarenta y siete inscriptos a la fecha, siendo de ellos más de un 90 por ciento jóvenes indígenas provenientes de una docena de tekoá de la provincia de Misiones, quienes cursarán el primer año en el Espacio Intercultural Adolfo Pérez Esquivel del centenario viejo Hotel Cataratas localizado en el Área de Uso Público del Parque Nacional.

 

El anuncio

Rumbo a la creación del Instituto Superior Indígena Raúl Karai Correa, se llevó a cabo el pasado lunes 7 de marzo el primer encuentro del Espacio Intercultural del Parque Nacional Iguazú. El mismo se desarrolló en las instalaciones del Viejo Hotel Cataratas y contó con la presencia de los jefes de Guardaparques Héctor Ball y Juan Santo, jefe de Operaciones del área protegida. Estuvo presente además Silvina Arechaga responsable del emblemático edificio que en mayo próximo cumplirá un siglo de permanente servicio.

Durante el encuentro, los presentes fueron informados sobre el proyecto del Instituto Karai Correa, la primera entidad intercultural y bilingüe de educación Superior que, en su primera oferta académica, formará profesionales indígenas  para el ejercicio del turismo comunitario y que ya cuenta, hasta la fecha,  con cuarenta y siete inscriptos (08/04/22).Viviana Bacigalupo y Karai Ñechyroa Oscar Benítez, rectora y secretario académico respectivamente de la innovadora institución, compartieron con los agentes del PNI distintos aspectos del futuro establecimiento y los desafíos que se enfrentan para la inclusión responsable y la contención de las y los estudiantes que concurrirán a las aulas provenientes de gran parte del territorio provincial.

Luego de un intercambio entre los asistentes, se conoció oficialmente la decisión, anunciada por los coordinadores y avalada por la Administración Central de Parques Nacionales, de rendir homenaje a quien se considera el principal impulsor del Instituto colocando su nombre al aula taller que albergará al primer año. De esta forma el espacio en el Viejo Hotel Cataratas se denominará “Adolfo Pérez Esquivel “, en honor al Premio Nobel de la Paz 1980 y activo defensor de los Derechos Humanos y, en particular, de los pueblos originarios.

Por su parte los coordinadores destacaron la emoción de Adolfo Pérez Esquivel al aceptar la propuesta teniendo en cuenta su vínculo con el antiguo edificio donde pasara inolvidables momentos de su primera juventud a mediados del siglo pasado. “Me gustaría mucho”, manifestó Adolfo, en comunicación telefónica desde Buenos Aires el sábado -5 de marzo- para enseguida ilustrar con nuevas anécdotas su pasado en la selva en las Cataratas del Iguazú.

Base de la identidad Nacional

Adolfo Pérez Esquivel considera a la educación intercultural bilingüe de la juventud de los pueblos originarios como un aporte sustancial al fortalecimiento del patrimonio y la identidad nacional.

Cabe destacar aquí que el Premio Nobel de la Paz argentino tuvo un papel preponderante en la creación de la Escuela Secundaria -BOP N° 111- localizada en la tekoá Mbororé de Puerto Iguazú, entidad pionera de la educación de nivel medio intercultural y bilingüe en el Alto Paraná misionero.

En 2013, su solicitud al ministro de Educación del momento, ingeniero Luis Jacobo, fue determinante para la apertura de un nuevo tiempo en la formación de los jóvenes guaraní. Al abogar por la creación del BOP, la petición de Pérez Esquivel argumenta sobre la cultura guarani como “base de la identidad nacional” y expresa la preocupación de los líderes indígenas del momento por la “preservación de sus culturas y sus lenguas”. Entre otros aspectos, destaca el aporte de los saberes originarios y su “contribución a cimentar aún más el patrimonio educativo y cultural de la Nación Argentina”. Ver aquí la carta completa.

 

 Adolfo y su amor por la selva de Iguazú

La militancia de Pérez Esquivel en favor de los Derechos Humanos a través de métodos no violentos y por más de medio siglo ha llevado aparejada su compromiso con los Pueblos Originarios. El Servicio de Paz y Justicia -SERPAJ – acompaña el activismo de su notable presidente mediante un Área dedicada especialmente al indigenismo indoamericano.  En este campo, Pérez Esquivel es uno de los máximos exponentes argentinos y ese carácter justifica plenamente el homenaje que hoy le brinda el colectivo intercultural del Parque Nacional Iguazú.

Yendo más allá de lo expresado en el párrafo anterior, reconocemos con la nominación de este espacio físico, aspectos muy sensibles que forman parte de la juventud de nuestro Premio Nobel y que representan para él atesorados pasajes de su vida familiar. Nos referimos a sus permanentes viajes durante las décadas del 40 y 50 del pasado siglo en las que Adolfo pasaba sus vacaciones en el Viejo Hotel Cataratas en donde era recibido por su tío Ángel y Eugenia, su abuela Mbya guarani, a quienes recuerda con cariño y devoción.  Ángel Esquivel, para más datos, era según palabras del propio Pérez Esquivel, “un capataz de Parques Nacionales”.

En aquellas memorias no faltan los viajes en los antiguos vapores en los que cada verano el joven Adolfo remontaba el rio Paraná desde el puerto de Buenos Aires hasta Iguazú. Muchas anécdotas que forman parte de los días felices de aquellos tiempos previos a la lucha y al compromiso con los D.D.H.H. que poco después signara el resto de su vida.

Fue justamente bajo el techo del Viejo Hotel Cataratas donde se acunaron sus fervorosos propósitos de defender hasta nuestros días los más sublimes valores del ser humano, de la Paz y de la relación de las sociedades con la Madre Tierra.

“Iguazú, para mí, es como mi tierra”

“Iguazú para mí es como mi tierra, ahí es donde está mi abuela que era una guaraní, mi tío, mi familia, todos se sembraron en los bosques en la selva de Cataratas”.

En declaraciones a la LRA 30 Radio Nacional Bariloche, Adolfo Pérez Esquivel habló sobre sus raíces y afectos hacia la tierra de las Grandes Aguas.

“Yo de chico iba seguido allá, ni bien terminaban las clases me tomaba el vaporcito, había dos vapores que iban y que ya desaparecieron, no están más, uno Iguazú y el otro ciudad de Corrientes. Iban hasta Puerto Iguazú desde el Puerto de Buenos Aires; era como un barco lechero que paraba en cada puerto, carga y descarga, eran cargueros pero que llevaban algunos pasajeros, entre ellos viajábamos nosotros”.

Adolfo conoció, en Cataratas a un personaje llamado “El Vasco de la Carretilla”. Señaló que hay gente que no recuerda al Vasco de la Carretilla. “Era un personaje que hizo apuesta, como vasco, de recorrer todo el país caminando con una carretilla. Y lo hizo. Pero de todos lugares que recorrió del país lo que más le gusto, lo que más le llamó la atención y dijo ¨esté es mi lugar en la vida¨, fue Cataratas. Él se hizo una casilla de madera y después la recubrió con latas de conserva que las abría, las alisaba y las pintaba”

“Estaba el antiguo hotel de Iguazú. No lo que es ahora. Era una casa a la que íbamos seguido. Hoy es un museo eso” rememoró Adolfo sobre el centenario Viejo Hotel de Cataratas.

“Irresponsables, como ahora”

En diálogo con la Radio Pública, Pérez Esquivel muestra su picardía al recordar sus aventuras en Misiones.

“Nos íbamos a nadar ahí en el salto Dos Hermanas. Ahora está prohibido tirarse ahí. Pero nosotros de chicos lo hacíamos y nadábamos en esas aguas de los saltos de Cataratas”.

“La otra cosa que hacíamos era meternos en los montes. éramos unos total y absolutamente irresponsables, como ahora”.

“Era meternos en la selva, caminar, ir a los sobrajes. Nos decían cuidado con los yaguaretés, cuidado con las víboras, cuidado con esto, cuidado con lo otro. Pero a nosotros no nos importaba nos metíamos igual, por eso te digo que éramos irresponsables”, relató a la periodista Gabriela Salamida.

“En Puerto Iguazú mi tío Ángel Esquivel era capataz de los Parques Nacionales, era un trabajador más y por su ejemplo aprendí muchas cosas. Una de ellas es a pescar dorados, pero hay que pescar lo que se come no hay que pescar más que eso porque hay que dejar para los demás y hay que cuidar a los peces, hay que cuidar el rio”.

 

La grandeza de la Madre Tierra

“Mi abuela (Eugenia Esquivel) era una contemplativa, una mbya guaraní que se comunicaba con los árboles, con la selva, con las flores, con los animales, y yo de chico pensaba que mi abuela estaba loca porque hablaba  con   los animales.

Después aprendí qué sabiduría que tenía; nosotros eso lo perdimos; qué sabiduría, qué hermosura de poder comunicarte con la madre tierra y saber que somos parte de ella”.

La abuelita indígena signó el pensamiento de Adolfo para siempre.

“Cataratas es algo extraordinario que uno nunca deja de admirar a la grandeza que tiene todo eso y que nos hace comprender como tenemos que preservar el monte, la vida y acompañar a la madre tierra, no destruirla como lo están haciendo ahora con los desmontes, con la minería, con únicamente plantar pino para las celulosas, y destruyendo lo que son los bosques nativos”.

 

Cataratas: “Un regalo de Dios para todas y todos”

En la entrevista el Premio Nobel 1980 exaltó la presencia del Pueblo preexistente de estas Selvas. “Los guaraníes principalmente que son los originarios de estas tierras” subrayó.

“La otra cosa que puedo señalar de toda la riqueza que hay en Cataratas es el respeto a la identidad de los pueblos originarios, a su pertenencia, al idioma, a la lengua que tienen que es maravillosa, yo de niño entendía guaraní, pero tuve tanta discriminación en la escuela que después me lo olvide, actualmente me acuerdo de todas las malas palabras, es como andar en bicicleta uno nunca se olvida de andar en bicicleta, aunque pasen los años. Bueno yo lo único que me acuerdo en guaraní son las malas palabras así que no las voy a decir, esto es lo que puedo compartir de toda esa maravilla que hay que cuidar, preservar, amar profundamente para rescatar el equilibrio del ser humano con la madre tierra”.

“Hay que preservar las culturas originarias porque la verdad nosotros tenemos una dominación cultural tremenda que nos hace olvidar nuestras raíces, tenemos que volver a reestablecer el equilibrio, hablar con nuestros ancestros, hablar con la sabiduría de nuestros mayores y desde ahí vamos a comprender, aprender a vivir simplemente”.

En otro pasaje del diálogo con la Radio rionegrina, Pérez Esquivel advirtió sobre la necesidad de “volver a recuperar nuestra pertenencia, nuestra identidad y nuestros valores, si nos olvidamos de esto nos absorbe la sociedad de consumo. Los monocultivos de soja de pino, están destruyendo todo”

“Los monocultivos los mantienen con agrotóxicos y fertilizantes, pero hay un monocultivo mucho más peligroso que todos esos y que es el monocultivo de las mentes y los tóxicos de la propaganda. Tenemos que tener la rebeldía para buscar nuestras raíces y nuestra identidad”, señaló Adolfo.

“La verdad que me emociona mucho que me hablen de las Cataratas de Iguazú. Mientras hablábamos yo veía esa cascada, esos montes, esos animales y volví a revivir lo que viví con tanta intensidad siendo chico y sin comprender muchas cosas. Las fui comprendiendo en el tiempo y por las enseñanzas que recibía en la vida cotidiana, no en las escuelas sino de los indígenas, de los campesinos, de la gente que se comunica con los bosques, que se comunica con la madre tierra, con el rio, con esas Cataratas que son un regalo de Dios para  todos   y   todas”, concluyó dejando una vez más su mensaje a las nuevas generaciones.

Más información:

Quién es Adolfo Pérez Esquivel “1980 En Argentina, no se Respetan los Derechos Humanos”[1]

“En Argentina no se respetan los Derechos Humanos”. ´Esto lo declaró el flamante Premio Nobel de la Paz, el argentino Adolfo Pérez Esquivel´.

“Como se sabe, el Nobel de la Paz, máximo galardón que se otorga a las más destacadas personalidades mundiales es designado anualmente por el comité noruego con sede en Oslo”.

´El anuncio oficial echo en la capital noruega dice´: “el comité noruego del Premio Nobel ha concedido el Premio Nobel de la Paz 1980 a Adolfo Pérez Esquivel.”

“Pérez Esquivel, arquitecto y escultor de profesión, ha sido catedrático en arquitectura en Buenos Aires”.

“En 1974 habiendo decidido dedicar su vida a la lucha por los Derechos Humanos.

Se hizo cargo (año 1972) de la dirección de la organización SERPAJ (Servicio Paz y Justicia) que tiene su sede en Buenos Aires como también filiales en otros países de América Latina”.

“El objetivo de esta organización es trabajar para la promoción de los Derechos Humanos fundamentales, basándose exclusivamente en medios no violentos. La organización ha desarrollado una red de contactos que abarca el continente entero coordinando las actividades de numerosos grupos locales que comparten punto de vista básicos”.

“El comité noruego del Premio Nobel, ha concebido previamente el Premio de la Paz a individuos y organizaciones que trabajan por los derechos Humanos y, a individuos que trabajan por una solución de los conflictos a través de medios no violentos. El laureado de este año representa al respecto las mismas opiniones que el ganador de 1975 Andréi Sájarov”.

“A comienzos de la década de 1970, Argentina experimentó una forma de guerra civil en la que organizaciones terrorista extremistas crearon una atmosfera de inseguridad y temor, mediante asesinatos, atentados, secuestros y chantaje. El régimen militar que fue subsecuentemente formado, ha hecho uso también de extremada violencia, millares de personas han desaparecido sin dejar rastros y en muchos casos que conocemos han sido brutalmente tratadas y muertas, todo esto ha alterado la vida de hombres y mujeres que nada tienen en común con el terrorismo”.

“Pérez Esquivel está entre aquellos argentinos que ha hecho brillar una luz en la oscuridad. Él aboga por una solución a los graves problemas argentinos, que dejen de lado el uso de la violencia y es el vocero de una revitalización del respeto por los Derechos Humanos”.

“Más adelante agrega el Comité Noruego del Premio Nobel de la Paz. Pérez Esquivel no está solo, en su trabajo ha promovido pensamiento e ideas que han encontrado expresión en las palabras del gran poeta argentino Jorge Luis Borges, mi posición sobre argentina a dicho Borges es puramente ética, no puedo ignorar los serios problemas morales que surgieron en mi país debido al terrorismo y a la represión, de ninguna manera puedo callar frente a todos los que han muerto y  a todos los que han desaparecido, no apruebo ninguna acción donde el fin justifica los medios. No soy político y puedo decir solo una cosa, la represión misma es una forma de terrorismo, dos terrorismos de derecha e izquierda cuando las personas son arrestadas sin ser sometidas a juicio, no puedo callar, me dicen que uno no debe decir estas cosas para salvar la imagen de argentina, pero, -añade Borges- la verdad es más importante que cualquier imagen”.

“Por último, el anuncio del Comité Noruego del Premio Nobel de la Paz expresa en opinión del Comité: Pérez Esquivel en su lucha por los Derechos Humanos también representa la lucha por la imagen y reputación de Argentina en el mundo. El ganador al Premio Nobel de la Paz en 1980 es un argentino, pero el pensamiento que él representa contiene un mensaje vital para muchas otras Naciones, no solo en Latinoamérica donde los problemas políticos y sociales no solucionados han resultado en una intensificación del empleo de la violencia”.

“A horas después de ser galardonado con el Premio Nobel de la Paz, Pérez Esquivel en Buenos Aires recibió al periodista Oscar Serrat de la Agencia Norteamericana Associated Press a quien dijo entre otras cosas: el premio no pertenece a una persona sino a todo el Servicio Paz y Justicia, integrado por católicos, protestantes y miembros de otras religiones. En Argentina recalcó, no se respetan los Derechos Humanos. El Premio Nobel me impulsa a seguir trabajando en busca de un cambio en la sociedad para que el hombre viva más dignamente”.

“Pérez Esquivel, nació en Buenos Aires el 26 de noviembre de 1931, cursó estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes egresando como profesor Superior de Escultura. En 1956 fue profesor de la Historia del Arte y catedrático en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires. Participó en muestras de esculturas en salones Nacionales, y sus obras puedes hallarse en los museos de Arte Moderno de Buenos Aires, artes plásticas de Córdoba y Bellas Artes de Rosario”.

“A partir de 1971 comienza su prédica sobre la no violencia. En 1972 participa en una huelga de hambre en protesta por la violencia existente en argentina”.

“En 1973 funda en movimiento Paz y Justicia. En 1974 participa en Medellín Colombia en la Conferencia sobre Estrategia no Violenta para la liberación de América Latina. Desde entonces emprendió campañas no violentas de solidaridad en Ecuador, Paraguay, Brasil y otros países”.

“El 4 de abril de 1977 mientras gestionaba la renovación de su pasaporte en el Departamento Central de la Policía Federal Argentina, fue detenido y puesto a disposición del régimen militar que preside el teniente General Videla, en virtud del estado de sitio. Luego fue trasladado a una cárcel de la provincia de Buenos Aires y nunca se le formuló una acusación oficial, su detención provoco lógicas protestas en el mundo entero”.

“Pérez Esquivel recuperó su libertad en junio de 1978, el mismo día en que Argentina disputaba la final mundial de fútbol frente a Holanda”.

“Ayer al enterarse de que Pérez Esquivel era en nuevo premio Nobel de la Paz, el ex Senador argentino Dr. Hipólito Solari Yrigoyen, que estuvo preso junto con él y que hoy vive exiliado en Paris dijo: la atribución al Premio Nobel de la Paz a Pérez Esquivel es un justo reconocimiento a todos los que sufren la adversidad por defender los Derechos Humanos”.

“En Washington Larry Burns, director del Consejo para Asuntos Hemisféricos dijo: saludamos este premio Nobel de la Paz porque reconoce el extraordinario valor de este hombre y de aquellas personas con quien está más identificado, las Madres de Plaza de Mayo, mujeres que representan a miles de argentinos que han desaparecido”.

“Por mi parte, desde estos micrófonos de Radio Colonia, felicito calurosamente a Pérez Esquivel por el merecido premio Nobel de la Paz y, por sobre todas las cosas, le doy las gracias por su inclaudicable defensa de la dignidad humana”.

AQUÍ EN PDF EL DOCUMENTO COMPLETO Adolfo y su amor a la selva de Cataratas

 

 

[1] El anuncio del otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a Adolfo Pérez Esquivel se publicó en diferentes medios extranjeros. En la Argentina, bajo régimen dictatorial, decenas de miles de compatriotas se enteraron del suceso a través de la emisora Uruguaya Radio Colonia y la voz del legendario Ariel Delgado. Se comparte la transcripción literaria del informativo.

 

Fuente: Proyecto Mate

Fuentes consultadas: Espacio Intercultural Parque Nacional Iguazú- Crónicas de la Tierra sin Mal: página web http://cronicasinmal.blogspot.com/ – LRA 30 Radio Nacional Bariloche: Entrevista realizada por la periodista Gabriela Salamida (2021)- Radio Colonia: Emisora de la República Oriental del Uruguay (1980).

Fotos: Servicio de Paz y Justicia -SERPAJ-, Historiadeiguazú.org

 

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